¡Los libros y sus beneficios!

Estos días he estado analizando la situación de los niños de edades de 0 a 8 años en un país como El Salvador.

Yo tengo un programa de como introducir a los niños los libros antes que inicien la lectura, (One Child One Book) y estoy iniciando un experimento, denominado el lector de la semana, en el cual un niño me lee todos los días por una semana, (claro los que no saben leer, lo ven, hablan de las figuras que ven en los libros y piden a sus padres que se lo terminen de leer), y si la mama me dice que lo hizo, le regalo un libro y lo publico en mis redes sociales, ha sido un experimento tan enriquecedor para mi, para los padres y el niño, que no puedo a través de palabras expresarlo.

Siempre he sabido que el problema de nuestro país, no son los niños, son los padres, que no tenemos un rumbo definido, y no es que seamos malos padres, es que muchas veces no tenemos los mecanismos para hacerlo y parecería que nadie nos enseña a ser padres, en el caso de los libros si los padres no son lectores, es muy difícil que los niños lo sean, no hay una cultura al respecto, y mas allá de todo lo que se pueda decir del tema, lo que mas me duele como lectora y promotora de los libros, es que privamos a los niños de todos los beneficios de los libros, de la música, de hablar con ellos y que nos expresen las ideas, muchas veces compramos mas juguetes, y no es que esto sea malo, pero la imaginación, eso a donde los libros nos llevan, a conocer otros mundos, a ver que hay mas de lo que vemos, a tener derecho a aburrirnos y ver que nos dicen las letras, que nos trae la música.

En un mundo de tecnologías, es donde los niños son expuestos a ellos a edades muy tempranas, es muy difícil sacarlos de ahí, siempre he sostenido que la tecnología no es mala, pero todo tiene sus etapas, y los estragos se ven después, en el lenguaje de los niños, en su hiperactividad, en muchas cosas mas, y si tan solo pudiéramos ver al libro como un aliado.

Aquí no se trata de lamentarnos, esto es lo que hay, no hay bibliotecas públicas que nos ofrezcan actividades y que estén completas con selección de libros, estructuras, donde los padres de familia pudiéramos acudir, como lo hay en otros países, pero que pasa si vemos mas allá, y si iniciamos nosotros, haciendo espacios de lectura en nuestras casas, que tal si salimos hoy y vamos a una librería y compramos un libro para nuestro hijo y compartimos esa experiencia con ellos, dejemos que sueñen.

He encontrado niños lectores que devoran libros y por ellos y porque se que se puede, sigo con mi proyecto, pero si tenemos la voluntad de hacerlo, no perdamos la imaginación, los sueños.


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